Autor: José Cuevas
Está fuera de toda
discusión el hecho de que la enseñanza debe ser un procedimiento activo y
bidireccional. Los logros obtenidos con la introducción de ciertas disciplinas
del ámbito de la salud a través de las instituciones educativas está obteniendo
resultados que se traducen en un aumento de la calidad técnica y humana de los
profesionales sanitarios.
Se confirma así que la docencia en el amplio y complejo terreno de la RCP, además de no ser ajena a organismos educativos del calado de la Universidad, está viva y es bien valorada por los profesionales que luego la practicarán si se hace bajo una organización seria y estructurada.
En este sentido y
tras las primeras inclusiones de algunas especialidades durante la formación de
los futuros médicos, se han incorporado
también capacitaciones de postgrado en ciertas áreas sensibles.
Como es bien sabido,
desde hace años, la Universidad de Sevilla imparte a través de SAMU el Máster
de Urgencias, Emergencias, Catástrofes y Acción Humanitaria, programa esencial
para la formación de los profesionales sanitarios que se dedican a la atención
urgente y emergente, tanto en la asistencia pre como intrahospitalaria.
El grupo Reanyma2 ha
participado en uno de los módulos formativos más importantes, el de Soporte
Vital Avanzado, tanto en la coordinación
del mismo como en su diseño, ejecución y evaluación de los alumnos.
El programa docente
se ha ajustado a los criterios de calidad y contenido de la Escuela de
Emergencias SAMU, equilibrándose entre una serie de clases teóricas acordes a
las recomendaciones del año 2010 del European Resuscitation Council (ERC) y
unos talleres prácticos donde aplicar y concretar los conocimientos adquiridos,
entrenar las habilidades específicas del soporte vital avanzado y manejar todo
el material implicado (desde fungible a electromédico), enfrentando a los
alumnos con diferentes situaciones propias de la urgencia y la emergencia.
Según las encuestas
de satisfacción de los mismos realizadas al final del curso, tanto la materia
enseñada como los docentes que han participado y el método desarrollado han
superado el 90% de agrado y competencia, realizando además la petición especial
de celebración de una edición extra en el mismo año.
Se confirma así que la docencia en el amplio y complejo terreno de la RCP, además de no ser ajena a organismos educativos del calado de la Universidad, está viva y es bien valorada por los profesionales que luego la practicarán si se hace bajo una organización seria y estructurada.

